7 de Abril de 2008
"ES EL MOMENTO PARA QUE LA DANZA DESPEGUE"
VÍCTOR RAMÍREZ VE CON OPTIMISMO EL FUTURO DE ESTE ARTE AQUÍ
Abril es el mes de la danza y los bailarines y coreógrafos del país lo celebrarán como se debe. Empezando por la Dirección Nacional de Danza, las actividades de este arte escénico, llenarán los 30 días que les han sido dados para celebrar. “Es el momento para que la danza despegue definitivamente”, asegura confiado, Víctor Ramírez, director nacional de danza.
El próximo sábado será presentada la Gran Gala de la Danza Dominicana, donde se podrán apreciar los más sobresalientes bailarines del país, radicados en en el extranjero y los que viven aquí. El espectáculo tendrá lugar en el Teatro Nacional y será gratis. Este año se han logrado reunir un grupo de bailarines dominicanos que desarrollan sus carreras en compañías del extranjero y desde el pasado lunes 24, Finis Jhung, uno de los maestros más reconocidos de la ciudad de Nueva York, está impartiendo el Taller de Ballet Clásico.
La celebración llega a su cuarto año y Ramírez entiende que se consolida y que las actividades programadas beneficiarán a las nuevas generaciones de bailarines. Entrevistado por este diario, el coreógrafo dice que se han dado varios factores que le llevan a afirmar el buen momento que vive este arte. Por un lado,los estudios académicos que realizan los artistas y la facilidad de conectar con grandes compañías y talleres con maestros internacionales.
El también actor reconoce que los esfuerzos de la Secretaría de Cultura ha contribuido enormemente en estos logros. “Si lo dejamos desperdiciar, perderemos la oportunidad de que la danza se desarrolle definitivamente”, sigue diciendo, al tiempo que pide más apoyo, no solo de la parte gubernamental, sino también de las empresas privadas.
“Es una ocasión para verse y un poco estudiar lo que hemos hecho y proponer cosas nuevas para los tiempos que vienen y unir esfuerzos”, comenta por su lado, Mónika Despradel, directora del Ballet Clásico Nacional, quien entiende, al igual que Ramírez, que la danza en nuestro país está en un buen momento, aunque aboga por un cambio en el personal. “Es tiempo de que la generación pasada empiece a dejar un poco los puestos y le dé lugar a los nuevos”, dice, al hablar con periodistas de este diario. El Ballet Clásico Nacional como parte de la celebraracion de este mes anuncia la presentación de “Divertimentos”.
El espectáculo se presentará los días 4 y 5 de abril en la Sala Manuel Rueda Otro que, a pesar de que ve las cosas positivas en lo que respecta a este arte, se encuentra preocupado por la danza contempránea, es el coreógrafo Edmundo Poy, quien conversó con LISTÍN DIARIO, minutos antes de viajar a la Bienal de Danza en Cuba. “Para el futuro de la danza se necesita que la gente viaje, se nutra, creé un vocabulario de como exponer su enseñanza, darle a las nuevas generaciones lo que ha aprendido y no está pasando eso”, manifiesta Poy, quien el mes próximo presentará el 8vo Festival de Danza Joven en la Feria Internacional del Libro.
El coreógrafo, productor y profesor, quien además es el principal gestor de los montajes de Edanco (Encuentro de Danza Contemporánea), fue invitado a la muestra en Cuba como observador y a dar apoyo a las bailarinas Awilda Polanco y Cecilia Camino. El futuro Las nuevas generaciones de bailarines son vistas con optimismo por los tres profesionales de la danza. “El relevo está preparado.
Lo que falta es la decisión de tomar lugares de primeros bailarines y de responsabilidades, como asumir el rol principal en un espectáculo y enfrentarse al publico”, considera Despradel, quien entiende la delicada situación que enfrentan los artistas de la danza que deben ser profesionales muy jóvenes. “El problema es que necesitamos mejores maestros y la continuidad del trabajo”, opina Ramírez, quien ve en los jóvenes que se preparan en este arte un talento maravilloso. A todo esto, Poy no ve tan positivo el futuro del género de danza que cultiva. “Estoy preocupado por el futuro. En mi área hay mucha gente que dice que es contemporáneo, pero no hay nadie que trabaje el lenguaje contemporáneo”, asegura.
El público La poca audiencia que acude a los espectáculos de danza, es otro problema que afronta este arte de expresión corporal ya que, a pesar de que cada día crece, aún es muy reducido.
A pesar de que entiende que en todos los países, el público es mínimo, Poy considera que el trabajo que se hace en espacios en los que se realizan espectáculos de manera gratuita, sirven para que la gente comience a identificar los generos de la danza. “Ese es un lado débil que tenemos”, considera Ramírez al hablar de la poca asistencia que tienen sus puestas en escena y plantea como una solución, trabajar en la formación del publico y ademá llevarla a cada rincón del pais. “Pienso que hay que hacer más énfasis en las promociones”, sostiene Despradel, quien cree que una eficiente publicidad ayudará a seguir borrando la etiqueta de elitista que tiene el arte de la danza.
La bailarina propone hacer acuerdos con canales de televisión para que los espectáculos sean grabados y transmitidos para que la danza llegue a la gente hasta sus casas y así ir educando acustumbrando al público al disfrute de estos espectáculos. El pasado martes fue celebrado un encuentro con los medios de comunicación en el que la Dirección Nacional de Danza anunció las actividades que desarrollarán.
En el acto, que tuvo lugar en el Bar del Teatro Nacional Eduardo Brito, se informó que, aparte de las clases del maestro Finis Jhung, la profesora venezolana radicada en Estados Unidos, Julieta Valero impartirá el Taller de Danza Contemporánea. Valero, fundadora y directora de la compañía Rastros de Nueva York, ofrecerá sus clases en horarion de la mañana a profesores y en la tarde a alumnos avanzados de las academias públicas y privadas del país.
Las presentaciones y talleres tendrán lugar en el Teatro Nacional Eduardo Brito, la sala Manuel Rueda de las Escuelas de Bellas Artes y en la Escuela Nacional de Danza y serán abiertas a todo público de manera gratuita.
El próximo sábado será presentada la Gran Gala de la Danza Dominicana, donde se podrán apreciar los más sobresalientes bailarines del país, radicados en en el extranjero y los que viven aquí. El espectáculo tendrá lugar en el Teatro Nacional y será gratis. Este año se han logrado reunir un grupo de bailarines dominicanos que desarrollan sus carreras en compañías del extranjero y desde el pasado lunes 24, Finis Jhung, uno de los maestros más reconocidos de la ciudad de Nueva York, está impartiendo el Taller de Ballet Clásico.
La celebración llega a su cuarto año y Ramírez entiende que se consolida y que las actividades programadas beneficiarán a las nuevas generaciones de bailarines. Entrevistado por este diario, el coreógrafo dice que se han dado varios factores que le llevan a afirmar el buen momento que vive este arte. Por un lado,los estudios académicos que realizan los artistas y la facilidad de conectar con grandes compañías y talleres con maestros internacionales.
El también actor reconoce que los esfuerzos de la Secretaría de Cultura ha contribuido enormemente en estos logros. “Si lo dejamos desperdiciar, perderemos la oportunidad de que la danza se desarrolle definitivamente”, sigue diciendo, al tiempo que pide más apoyo, no solo de la parte gubernamental, sino también de las empresas privadas.
“Es una ocasión para verse y un poco estudiar lo que hemos hecho y proponer cosas nuevas para los tiempos que vienen y unir esfuerzos”, comenta por su lado, Mónika Despradel, directora del Ballet Clásico Nacional, quien entiende, al igual que Ramírez, que la danza en nuestro país está en un buen momento, aunque aboga por un cambio en el personal. “Es tiempo de que la generación pasada empiece a dejar un poco los puestos y le dé lugar a los nuevos”, dice, al hablar con periodistas de este diario. El Ballet Clásico Nacional como parte de la celebraracion de este mes anuncia la presentación de “Divertimentos”.
El espectáculo se presentará los días 4 y 5 de abril en la Sala Manuel Rueda Otro que, a pesar de que ve las cosas positivas en lo que respecta a este arte, se encuentra preocupado por la danza contempránea, es el coreógrafo Edmundo Poy, quien conversó con LISTÍN DIARIO, minutos antes de viajar a la Bienal de Danza en Cuba. “Para el futuro de la danza se necesita que la gente viaje, se nutra, creé un vocabulario de como exponer su enseñanza, darle a las nuevas generaciones lo que ha aprendido y no está pasando eso”, manifiesta Poy, quien el mes próximo presentará el 8vo Festival de Danza Joven en la Feria Internacional del Libro.
El coreógrafo, productor y profesor, quien además es el principal gestor de los montajes de Edanco (Encuentro de Danza Contemporánea), fue invitado a la muestra en Cuba como observador y a dar apoyo a las bailarinas Awilda Polanco y Cecilia Camino. El futuro Las nuevas generaciones de bailarines son vistas con optimismo por los tres profesionales de la danza. “El relevo está preparado.
Lo que falta es la decisión de tomar lugares de primeros bailarines y de responsabilidades, como asumir el rol principal en un espectáculo y enfrentarse al publico”, considera Despradel, quien entiende la delicada situación que enfrentan los artistas de la danza que deben ser profesionales muy jóvenes. “El problema es que necesitamos mejores maestros y la continuidad del trabajo”, opina Ramírez, quien ve en los jóvenes que se preparan en este arte un talento maravilloso. A todo esto, Poy no ve tan positivo el futuro del género de danza que cultiva. “Estoy preocupado por el futuro. En mi área hay mucha gente que dice que es contemporáneo, pero no hay nadie que trabaje el lenguaje contemporáneo”, asegura.
El público La poca audiencia que acude a los espectáculos de danza, es otro problema que afronta este arte de expresión corporal ya que, a pesar de que cada día crece, aún es muy reducido.
A pesar de que entiende que en todos los países, el público es mínimo, Poy considera que el trabajo que se hace en espacios en los que se realizan espectáculos de manera gratuita, sirven para que la gente comience a identificar los generos de la danza. “Ese es un lado débil que tenemos”, considera Ramírez al hablar de la poca asistencia que tienen sus puestas en escena y plantea como una solución, trabajar en la formación del publico y ademá llevarla a cada rincón del pais. “Pienso que hay que hacer más énfasis en las promociones”, sostiene Despradel, quien cree que una eficiente publicidad ayudará a seguir borrando la etiqueta de elitista que tiene el arte de la danza.
La bailarina propone hacer acuerdos con canales de televisión para que los espectáculos sean grabados y transmitidos para que la danza llegue a la gente hasta sus casas y así ir educando acustumbrando al público al disfrute de estos espectáculos. El pasado martes fue celebrado un encuentro con los medios de comunicación en el que la Dirección Nacional de Danza anunció las actividades que desarrollarán.
En el acto, que tuvo lugar en el Bar del Teatro Nacional Eduardo Brito, se informó que, aparte de las clases del maestro Finis Jhung, la profesora venezolana radicada en Estados Unidos, Julieta Valero impartirá el Taller de Danza Contemporánea. Valero, fundadora y directora de la compañía Rastros de Nueva York, ofrecerá sus clases en horarion de la mañana a profesores y en la tarde a alumnos avanzados de las academias públicas y privadas del país.
Las presentaciones y talleres tendrán lugar en el Teatro Nacional Eduardo Brito, la sala Manuel Rueda de las Escuelas de Bellas Artes y en la Escuela Nacional de Danza y serán abiertas a todo público de manera gratuita.
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